La Necesidad de Mantenimiento y Optimización Continua

Me tomó muchos años entenderlo, pero finalmente tuve esta revelación: todas las cosas, sin excepción, requieren de un constante aporte de energía y orden para mantenerse.

Es lo que en el mundo de la física se conoce como la Segunda Ley de la Termodinámica, que explica cómo todo va desintegrándose lentamente.

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A los activos digitales les ocurre lo mismo que a los activos físicos: el paso del tiempo los desgasta. Y se requiere un constante aporte de ideas y trabajo para contrarrestar y revertir ese proceso de estancamiento y desorden creciente.

Un sitio web que es dejado a su suerte finalmente se estanca

Y permanece así, operando muy por debajo de su potencial, hasta que le llega su siguiente «rediseño radical».

La optimización continua es un trabajo que se realiza sobre el sitio web a lo largo del tiempo, y como tal, tiene un costo, sin duda.

Pero si el programa es lo suficientemente abarcativo no sólo elimina el costo de los periódicos rediseños radicales, sino que además genera mayores beneficios, porque asegura que el sitio web esté mejor alineado con los objetivos del negocio la mayor parte del tiempo.

Prorratear el costo del sitio web a lo largo del tiempo es una estrategia mucho más efectiva

Tener un sitio web que preste un servicio útil a tus clientes -y que de esa manera contribuya a los resultados económicos de tu negocio- cuesta dinero. Eso debería estar fuera de discusión.

La cuestión no es si se debe hacer o no esa inversión, sino si hundir todos los recursos al comienzo es la decisión más inteligente.

¿Por qué mejor no distribuir los recursos a lo largo del tiempo?

Eso tiene un beneficio financiero obvio, pero hay otro beneficio que es mucho más importante que ese: evitar hundir una considerable cantidad de recursos en construir algo que podría ser una solución errónea.

Ese despilfarro de recursos se puede evitar.